EL QUE DESCONFÍA DE SI Y PONE TODA SU CONFIANZA EN DIOS, TIENE UN GRAN MEDIO PARA VENCER LAS TENTACIONES
Por: Pavlusha K. Luyando
Un formidable medio para vencer las tentaciones, es
desconfiar de sí
mismo y poner toda la confianza en Dios.
En muchos lugares de los Santos Evangelios se pone de manifiesto la
necesidad de esperar y confiar del creyente en el momento de la atribulación:
“Haz que nuestra alegría dure lo que la prueba y los años en que vimos
la desdicha” (Sal 90,15), “En
ti pondré, oh Altísimo, mi confianza el día que tenga miedo” (Sal 56,4). Recuerden lo que les
pasó a sus antepasados: ¿quién confió en el Señor y se arrepintió de haberlo
hecho? ¿Quién perseveró en su temor y fue abandonado? ¿Quién lo llamó y no fue
escuchado? (Ec 2,10). Dios acude solícito a los que desconfían de si y ponen
toda su confianza en Él.
San Agustín decía que a veces Dios dilatas algunos dones y favores, y permite que duren mucho los resabios y algunas malas inclinaciones; no para condenarnos sino para que seamos humildes y que comprendamos que con nuestras propias fuerzas no podemos hacer mucho. Dios quiere que seamos dependiente de Ël en todo momento y que recurramos a su ayuda. Este es el motivo de porque muchas veces nos veamos imposibilitados de hacer algunas obras y que no podamos cumplir lo que planeamos, para que aprendamos a humillarnos ante su majestad.
Biblia Latinoamericana
Virtudes Cristianas (P. A. Rodríguez)
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