SOMOS TENTADOS A LO LARGO DE TODA LA VIDA
Por: Pavlusha K. Luyando
En la Biblia está escrito: “Hijo, si te llegas a servir al Señor,
prepara tu alma para la prueba” (Eclesiástico 2,1). Decía también San Jerónimo
que no hay ninguno que se deba confiar, porque continuamente estamos siendo
tentados y hay que librar batalla contra las tentaciones en el momento menos
pensado.
San Agustín decía que la vida del justo es pelea y que tenemos una gran
inclinación hacia lo malo, igualmente el apóstol Pablo dice: "Porque
no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago"
(Rom 7,19)
Dentro de nosotros mismos tenemos la causa y la raíz que es la rebeldía
hacia todo lo bueno que quedó en nuestra carne después del pecado original.
Nuestra alma es como un barco que está a merced de las olas (tentaciones)
que quieren hundir a la nave, por ello hay que estar preparado para estas
embestidas.
San Jerónimo decía que en la oración del padre nuestro el Señor nos nos
enseñó a pedir que no tengamos tentaciones, sino más bien a que no nos
deje caer en la tentación (Mt 6,13).
El Señor Jesucristo exhorta a sus discípulos “Estén despiertos y
recen para que no caigan en la tentación...” (Mt 26,41). Eso es
lo que pedimos cuando rezamos e Padre nuestro, que nos dé gracias y fortaleza
para que no seamos vencidos y caigamos en la tentación.
Muchos se equivocan cuando piensan que el cristiano está libre de
tentaciones. Esa es la mayor tentación pensar que no tenemos tentación. El
enemigo como dice San Pedro “Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el
diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar (1Pe 5,8).
Por estas razones siempre hay que estar siempre alertas, nunca hay que
sentirse tan confiados ni seguros, el demonio siempre nos acecha por nuestras
debilidades; como la tendencia a la ira, la pereza, la excesiva emocionalidad
hacia las personas, el apego al dinero o a las cosas materiales, la lujuria, el
individualismo, el chisme, la falta de vida espiritual entre otras cosas.
Algunos frente a tentaciones muy grandes, se ven acorralados y perdidos
sintiendo que Dios se ha olvidado de ellos. No hay que olvidar que los que
procuran tener vida espiritual y servir de algún modo a Dios, esos son los más
perseguidos y combatidos por las tentaciones.
El demonio no gasta su tiempo en tentar a quienes se rinden sin dificultad
a las tentaciones, cayendo en el pecado. En ellos no se vive esa lucha
espiritual de los que buscan seguir los caminos de Dios.
No debemos preocuparnos tanto en tener tentaciones, mas bien es una buena
señal que indica que el enemigo lo hace porque hemos salido de su jurisdicción
y por ello nos molesta tanto
Pregunta de Reflexión:
¿Cuál es tu mayor debilidad que te hace pecar frecuentemente?
Bibliografía
P. Alonso Rodriguez, Virtudes Cristianas
Biblia Latinoamericana
UNETE
AL CANAL DE WHATSAPP DEL GRUPO DE PROFESIONALES CATÓLICOS
https://whatsapp.com/channel/0029Va6lwrx2f3EBlv9Scf47
No hay comentarios.:
Publicar un comentario