LA CIZAÑA DE LA MALA DOCTRINA
La cizaña es una planta que se da generalmente
entre los cereales y crece al mismo tiempo que estos. Es tan parecida al trigo
que antes que se forme la espiga es muy difícil al ojo experto del sembrador
distinguirla de él.
Mas tarde se diferencia por su espiga más delgada y su fruto menudo; se
distingue sobre todo porque la cizaña no ee solo estéril, sino que además,
mezclada con harina buena, contamina el pan y es perjudicial para el hombre.
Las plagas de cizaña eran muy temidas, pues se podría perder toda la
cosecha. Sembrar cizaña entre el trigo era un acto de venganza personal que se
daba en Oriente.
La imagen de la cizaña es la imagen de la mala doctrina, del error, que
sobre todo al principio, se puede confundir con la verdad misma, por que es “propio
del demonio mezclar el error con la verdad” (San Juan Crisóstomo) y difícilmente
se distinguen; pero, después, el error siempre produce consecuencias
catastróficas en el pueblo de Dios.
La parábola no ha perdido nada de actualidad, muchos cristianos se han
dormido y han permitido que el enemigo siembre la mala semilla en la más
completa impunidad. Han surgido errores sobre casi todas las verdades de la fe
y de la moral.
Por esa razón tenemos que estar muy vigilantes entre nosotros y con quienes
de alguna manera dependen de nosotros, con aquellas publicaciones, programas de
TV o del internet, lecturas; etc., que son una verdadera fuente de confusión y
de error, ¡de mala doctrina!
Es necesario velar día y noche y no dejarse sorprender; vigilar para poder
ser fieles a todas las exigencias de la vocación cristiana, para no dar cabida
al error, que lleva al alejamiento de Dios.
Muchos estragos han producido el error y la ignorancia. El profeta Oseas,
mirando a su pueblo y viéndolo de lejos escribió: “languidece mi pueblo por falta
de conocimiento”.
¿Cuántas personas sufren en medio de la tristeza, la desesperanza, en el pecado,
en la desorientación mas grande por la falta de verdad de Dios! Muchos se dejan
arrastrar por modas e influencias impuestas por pocos que están en lugares de
influencia, o se ven deslumbrados por falsos razonamientos, con la complicidad
de las malas inclinaciones.
Así vemos como desfiguran noticias, como se silencian otras, como se propagan
ideas demoledoras sobre el matrimonio y sobre la fe, a través de la televisión,
cine, radio o medios digitales que tratan de ridiculizar la pureza, castidad,
el celibato; se propugna así mismo el aborto, la eutanasia y se genera desconfianza
ante los sacramentos y se aplaude la verdad pagana de la vida.
Podemos sembrar la semilla en cualquier ámbito que no encontremos, y
debemos sembrar la semilla con simpatía, amabilidad, en la propia familia, con
los hijos, con los amigos, con los compañeros de deporte, estudio o trabajo; en
todo ámbito que nos movemos; mostrando valentía por la verdad.
El error se desenmascara facilitando los medios de formación oportunos, conversatorios, retiros, charlas, aconsejando un buen libro, artículo, podcast o película de contenido doctrinal o de la cual se pueda rescatar algo bueno sin ambigüedades.
Nada es inevitable todo puede llevar otro rumbo; si hay hombres y mujeres que aman a Cristo y están santamente empeñados en que las costumbres sean mas conformes con el querer de Dios.
Extracto del Libro “Hablar con Dios”
(Francisco Fernández-Carvajal)
1.
¿Qué hace
posible que la cizaña se propague en la sociedad actual?
2.
¿Qué impide
a algunos católicos difundir las enseñanzas de Jesús?
3.
¿Qué harías
concretamente para evitar sembrar la buena semilla?
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