LA CORRECCIÓN FRATERNA

LA CORRECCIÓN FRATERNA

La corrección divina es una señal de amor, no de enojo, ya que un Dios que no ama no se preocuparía por disciplinar a sus hijos. "El Señor reprende a los que ama, como un padre reprende a su hijo querido” (Prov 3,12).

Uno de los mayores beneficios que Dios suele hacer a un alma en pecado es cuando reprende y le da remordimiento interior en su conciencia. Esta señal es de gran amor de Dios, y que se pertenece al número de escogidos, pues que no os deja del todo, sino que nos está llamando para que retornemos a sus brazos con ese remordimiento. Cuando no hay reprensión alguna y remordimiento interior, ni envía Dios castigo alguno, se dice que es señal de ira suya.

Así como Dios muestra y señala que nos ama como a hijos, así también muestra su amor en la corrección y el aviso de nuestros hermanos para que nos enmendemos. Diógenes (filósofo griego) decía que para enmendarse uno de sus faltas es menester que busque a un verdadero amigo que lo amoneste, o a un áspero enemigo para que lo reprenda, así; amonestado o reprendido del otro, quite el vicio o falta que tiene.

Sin embargo, la reprensión entre cristianos no se da con rencor, ira, o resentimiento sino con verdadero deseo de hacer el bien a la persona que está en falta.

Cuando la corrección no es bien recibida

Una de las cosas que más se ve es la dificultad que tiene el hombre para aceptar la corrección o el ser advertido de sus faltas.

San Gregorio dice: Estamos tan llenos de soberbia, y la tenemos tan arraigada en las entrañas que no podemos oír ni soportar ser advertidos de nuestras faltas, porque nos parece que nos hiere y nos deshonra. Mas luego, en vez de agradecer la observación lo tomamos como ofensa o persecución u ojeriza contra nosotros.

La verdadera humildad consiste en que uno se conozca y que por ello sepa sus debilidades. El versículo en Proverbios 15:12 dice: "El insolente no ama al que lo reprende, ni se allegará a los sabios", es decir que aborrecen a los que les avisan de sus defectos rechazando las correcciones y la compañía de personas sabias.

Así “El que acepta que lo corrijan ama el saber; el que aborrece la reprensión es un tonto” (Prov 12,1).  Sería una locura estar enfermo y negarse recibir el remedio del médico, sabiendo que hay cura contra la enfermedad.

La verdadera humildad

El verdadero humilde que se conoce a sí, toma conciencia de lo que es, no se espanta de lo que dicen de él, ni le afecta nada nuevo, porque siempre el conoce en sí mayores faltas, y le parece que le dicen poco en comparación que lo que le debían decir.

El amor propio, vuelve ciego y hace minimizar la falta cometida. El humilde en cambio reflexiona sus actos cometidos, se arrepiente y procura enmendarlos con ayuda de la gracia de Dios.  Ninguna mala inclinación, defecto de carácter o en el mismo obrar no se puede desterrar sin la ayuda de la gracia de Dios. Reconocer ello es aún mayor humildad.

¿Cómo corregir al hermano que está en falta?

Al hermano que necesita hacer alguna observación sobre su conducta, se le debe corregir con espíritu de bondad con el fin de ayudarlo a curar su enfermedad espiritual. No se debe uno enojar o guardar rencor con el que se corrige, el objetivo es su salvación. No debe entenderse que se deba dejar de ser firme en la corrección sino mirarlo con comprensión.

El tirano que despedaza, y el verdugo que descuartiza, tienen distinto objetivo. En cambio, el que quiere curar considera primero el momento, las palabras y la forma con que se va a corregir a la persona. El que corrige a otro debe de cuidarse de no mostrar ira o indignación, porque echará a perder toda buena intención, pudiendo empeorar la situación de la persona.

En 2 Timoteo 2,25 dice: "Debe reprender tiernamente a los que se oponen, por si acaso Dios les da el arrepentimiento que conduce al pleno conocimiento de la verdad", El versículo llama a corregir a quienes contradicen con mansedumbre, esperando que Dios les conceda el arrepentimiento para que reconozcan la verdad.

Preguntas de reflexión

·       ¿Alguna vez has observado a alguien alguna inconducta y se ha ofendido por lo que le has dicho?

·       ¿Alguna vez te has sentido ofendido porque te han observado algo negativo en tu actuar como persona?

·       ¿Cuál crees que es el remedio para aceptar las correcciones fraternas?

 

Bibliografía

Virtudes Cristianas, P: Alonso Rodríguez

Biblia Católica Latinoamericana


UNETE AL CANAL DE WHATSAPP DEL GRUPO DE PROFESIONALES CATÓLICOS

https://whatsapp.com/channel/0029Va6lwrx2f3EBlv9Scf47




No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Las monjas anglicanas que se hicieron católicas: la inspiradora perseverancia de 12 mujeres

 Las monjas anglicanas que se hicieron católicas: la inspiradora perseverancia de 12 mujeres Fuente: Religion en Libertad . Percibían que la...