Artículo escogido por: Judith Vargas
No hay fronteras para un fenómeno que es implacable. Así lo revela el informe de la asociación fundada por Don Fortunato Di Noto. Los abusos y la violencia están a la orden del día, así como el aislamiento de los niños, cada vez más dependientes de los juegos en línea y más fáciles de engatusar. Se necesitan leyes para regular el mundo de la web.
Benedetta Capelli - Ciudad del Vaticano
"Muchos niños deben ser liberados. Demasiados
son reducidos a la esclavitud sexual y manipulados por claras ideologías que
reducen la vida humana a desecho, a mercancía, a objetos de placer". Es
fuerte el grito de alarma que se desprende del Informe 2021 sobre la pedofilia
de la Asociación Meter de Don Fortunato Di Noto, presentado en Pachino, cerca
de Siracusa, en el Centro de Formación y Educación de la Asociación. Ante las
cifras, también se pidió encarecidamente "la actuación conjunta de los
legisladores para promulgar leyes que regulen el mundo de la web y combatan
este fenómeno". No se trata sólo de bloquear los sitios con fotos y vídeos
de abusos, sino sobre todo de "salvar a los menores de la explotación
sexual, de las formas más violentas de esclavitud sexual y del enorme tráfico de
material que genera beneficios en la piel de las pequeñas víctimas".
Creciente número de enlaces
Los datos demuestran que el fenómeno no conoce
fronteras, sino que afecta a todo el mundo, aunque están físicamente presentes
en América y Europa los servidores utilizados por las comunidades virtuales de
abusadores, violadores y vendedores de pornografía infantil, difundida siempre
con gran celeridad y en el anonimato. Según los resultados de Meter, el
número de enlaces a sitios de pornografía infantil aumentó de 14.521 a 14.679.
Disminuyeron las fotos y los vídeos, pero también el número de chats
denunciados y las carpetas comprimidas, mientras que el número de casos
seguidos por el Centro de Escucha de Meter aumentó considerablemente (de 111 a
167) y las solicitudes telefónicas casi se duplicaron: de 284 a 406. Otro punto
delicado es la deep web, la parte oculta de la red. Se han realizado 47.637
denuncias desde 2012.
Cuestiones de privacidad
Según Meter, la normativa actual no ayuda a combatir
el fenómeno de la pederastia en línea. Los gigantes de la web apelan a la
protección de la privacidad de sus usuarios, pero también "obstaculizan de
forma deplorable las investigaciones de la policía mundial, que se encuentra
librando una batalla desigual, sin las armas adecuadas para combatirla, porque
los códigos de privacidad (incluidos los europeos) impiden a las autoridades
utilizar herramientas que dañen la privacidad de quienes navegan por la
Red".

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